No abras la puerta del horno antes de tiempo...
No abras la puerta del horno antes de tiempo….
El tiempo es maestro. El aprendizaje viene con tiempo.
Cuando era pequeña amaba cocina y preparar alguna receta nueva, solia pasarme que si no iba despacio, siguiendo paso a paso las instrucciones, el resultado no me gustaba. Entonces practicaba y cada fin de semana volvía a la cocina con entusiasmo y con la lista de los “ ojo con esto”… Asi, lograba después de muchos intentos que el resultado fuese comible…
De esto me acordaba cuando esta semana mientras escuchaba algunas historias…
Y pensaba…no abras la puerta del horno antes de tiempo…
Pero cómo saber cuando es el tiempo? Sólo basta la experiencia; de hacerlo y descubrir que aun no estaba lista…
Cuál es el apuro? No es hambre lo que nos provoca ansiedad en la espera…Es el constante mirar afuera y comparar los tiempos de otros hornos…
El proceso requiere la paciencia y amorosidad suficiente para aguardar sin enojarse, sabiendo que lo dimos todo antes de cerrar el horno…
Nos cuestan los procesos. Nos cuesta comprender que aprender viene con tiempo. Y nos exigimos salir de las crisis en un plazo que define nuestra mente, atravesar los duelos en pocos días, hacer transiciones laborales casi sin respirar,, olvidar un vinculo simplemente bloqueandolo de las redes, llorar una perdida un ratito y seguir, resolver una enfermedad pasando rapido pagina sin saber para qué llego…
Y cuando en la consulta me animo a decir la frase…” todo lleva su tiempo”…las miradas suelen ser de fastidio…
Pero es asi. A los treinta y pico me hubiese gustado ser mejor madre, pero soy mas madura ahora; ser una terapeuta mas abierta y sensible, pero lo estoy siendo ahora; ser una hija menos critica, pero lo soy ahora…
Porque las crisis, las transiciones, los cambios vienen con tiempo y también con dolor, confusión, incertidumbre. Y nadie quiere estar ahí, en ese horno. Pero es lo que toca y lo que es. Y si ya estas en el horno, respirá y no abras la puerta…
Cuando sea el momento, sucederá. Y recordá que nunca estás solo o sola...
Vivimos resistiendo nuestra maduración...y gastamos mucha energia en esa resistencia...



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