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Tauro; somos una obra de arte

  • 21 abr
  • 3 Min. de lectura

Me detengo, me hago un mate, y escribo pausadamente, mientras siento el calor de las pantuflas en mis pies y el sonido de mi panza que dice tener hambre.

Tiempo de aprender mirando la naturaleza que nos rodea, que nos espeja, que nos esta enseñando de ciclos, procesos, vida y muerte cada día.

Momento de aterrizar, de enraizar, de conectar con la intuición de la madre Tierra.

Una nueva oportunidad de reencontrarse o descubrir el propio ritmo, ese que nadie nos define ni impone, ese que nos constituye y nos ordena, ese al que no le hacemos lugar...

Los cinco sentidos son protagonistas porque son las puertas que nos permiten sentir el afuera; olemos, tocamos, degustamos, miramos, oímos…”El afuera “ entra en contacto con nosotros…y nosotros entramos en contacto con “el afuera”…La percepción con los sentidos es una exploración del mundo exterior y también el interior…

Para sentir, necesitamos ir despacio, porque el cuerpo es materia y como tal tiene su inercia…

Ese ir despacio nos habilita a buscar momentos y rincones donde recuperar nuestro ritmo...



Tauro es el segundo signo del zodiaco, segundo momento del mandala. El soplo del deseo toma cuerpo. La velocidad se enlentece en la forma.

Energía lenta, receptiva, femenina, en contacto con los cinco sentidos, con los procesos vitales, con las necesidades básicas de la especie. Lo que toco, lo que huelo, lo que saboreo, lo que oigo, lo que veo.

Si la llama creativa se encendió, ahora será tiempo de registrar qué recursos hay disponibles para CREAR. Este espacio-tiempo requiere lentitud;  la velocidad disminuye y la energía se concentra más y más. Reunir los materiales lleva tiempo y requiere de nuestro cuerpo.

Vibra la materia con todo su peso. Es la contundencia de la materia que se acumula y acumula, de la energía que se transforma en sustancia.

Del huevo o cigoto a la multiplicación de células para crear un ser vivo; es un proceso largo, de paciencia y espera.

El cuerpo es la materia que somos; es la sustancia que encierra toda la energía de nuestro inicio. El cuerpo nos enseña sobre placeres, sobre los talentos que podemos desplegar para generar recursos para vivir y disfrutar, sobre los ciclos vitales que compartimos con los demás seres vivos…y también sobre las marcas dolorosas acumuladas.

Tauro es una energía que nos invita a estar en contacto con el cuerpo: aprender a registrar las sensaciones corporales que nos habitan, todas ellas; a bailar, a cocinar, a hacernos masajes, rodearnos de naturaleza, a desplegar nuestro talento materializado, a registrar que es lo que realmente necesitamos para el proceso que iniciamos.. Nos invita a abrir nuestro cinco sentidos a la naturaleza que nos rodea, aunque sólo tengamos un potus.


Es un momento que nos enseña a saber esperar, a tener paciencia, a comprender que la sustancia es la consecuencia de un deseo previo y que cumple un ciclo.

Tauro es Materia y nos invita a elaborar nuestra relación con esta ella…La disfrutamos y la acumulamos? La disfrutamos y la soltamos antes de tiempo? La disfrutamos y acompañamos su ritmo soltando ni antes ni después? La relación con la materia, implica ver nuestro vinculo con el cuerpo y nuestros recursos, indagar en la marcas primarias, trabajar en los malos entendidos que nos quedaron de nuestras experiencias en la infancia, reencontrarnos con nuestra valoración…


Somos material con el cual el Universo crea una obra maestra…Somos material que se resiste a la creatividad del Universo…Pero estamos destinados a ser "esa obra maestra"…que este tiempo sea de observación…y registro…






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